Portal de Castilla de Estella-Lizarra

Portal de Castilla de Estella-Lizarra

La puerta que marcaba el límite de la Estella-Lizarra medieval y despedía a los peregrinos rumbo a Castilla.
Cuándo visitar: La puerta de Castilla se puede visitar durante todo el año. Resulta especialmente interesante en primavera y verano, cuando el flujo de los peregrinos permite entender su función histórica como puerta de salida de la ciudad, y durante eventos como la Semana Medieval de Estella-Lizarra en julio. El Portal de Castilla, también conocido como Puerta de San Nicolás, es una puerta medieval de origen románico (siglos XII–XIII), que formaba parte del sistema defensivo urbano de Estella-Lizarra. A diferencia de las murallas de la judería o del burgo de San Miguel, esta puerta pertenecía a la muralla del primer burgo: San Martín de los Francos, núcleo comercial y jacobeo de la ciudad. Arquitectónicamente, presenta un arco de medio punto integrado en el lienzo de muralla. En su reforma renacentista (siglo XVI) se añadió un frontón triangular que alberga la estrella de ocho puntas, símbolo del escudo de la ciudad, reforzando su carácter representativo más allá de lo defensivo. En el arco se conserva también una tabla con un Cristo de la Agonía, de factura popular, que refuerza su dimensión devocional ligada al tránsito jacobeo. A diferencia de otros accesos desaparecidos, el Portal de Castilla ha llegado hasta nuestros días en buen estado de conservación, permitiendo imaginar cómo era la entrada y salida cotidiana de la Estella-Lizarra medieval. Por esta, al igual que en época medieval, siguen circulando a día de hoy los peregrinos hacia la siguiente etapa, constituyendo el fin de su tránsito por la ciudad.