Monumento Natural Nº 3 Encino de Cábrega

Monumento Natural Nº 3 Encino de Cábrega

Una carrasca monumental que despliega su copa sobre los campos de Cábrega.
Cuándo visitar: El encino puede visitarse durante todo el año. En primavera y otoño el contraste entre la carrasca y los cultivos circundantes ofrece una experiencia especialmente atractiva. El encino de Cábrega se alza en un paisaje abierto dominado por campos de cultivo, donde su presencia adquiere un carácter casi escultórico. Este ejemplar pertenece a la subespecie ballota, conocida como carrasca, una variedad adaptada a condiciones mediterráneas que produce bellotas dulces, históricamente aprovechadas en la alimentación animal. Es un ejemplar de gran valor natural que destaca por el extraordinario desarrollo de su copa. Presenta un diámetro de 1,39 metros en la base y de 1,33 metros a 1,30 metros de altura, mientras que alcanza una altura total de 14,70 metros. Su rasgo más llamativo es la amplitud de su copa que puede alcanzar más de 500 m² de superficie y crea un microespacio de sombra que contrasta con la horizontalidad del entorno agrícola. Esta morfología, resultado tanto de su crecimiento natural como de las podas tradicionales para favorecer la producción de bellota, le confiere un aspecto envolvente que invita a descansar bajo sus ramas. Originalmente, este Monumento Natural estaba compuesto por dos ejemplares. Sin embargo, uno de ellos fue derribado por un vendaval en 1996, quedando hoy visible su tocón a escasa distancia. Más allá de sus características físicas, este árbol representa la memoria de un paisaje desaparecido, cuando extensos encinares cubrían la zona. Su conservación no solo responde a criterios ecológicos, sino también culturales, al mantener viva la relación entre el ser humano y el territorio.