Villamayor de Monjardín
Un pueblo cargado de historia, Camino y vino a la sombra del castillo de Monjardín.
Conocido popularmente como el pueblo de las cuatro mentiras, Villamayor de Monjardín recibe este apodo por un dicho tradicional que alude de forma humorística a su nombre: no es villa, no es mayor, no tiene monjas ni jardín. Más allá de este juego popular, Villamayor de Monjardín es uno de esos pueblos que concentran en poco espacio una enorme carga histórica, patrimonial y paisajística. Situado a los pies del monte de Monjardín y en pleno trazado del Camino de Santiago, combina la escala tranquila de una pequeña localidad con uno de los conjuntos monumentales más relevantes de Tierra Estella.
El perfil del pueblo está marcado por la presencia dominante del monte y por la silueta de la torre de la iglesia de San Andrés. Desde el núcleo urbano parte el itinerario señalizado que asciende hasta la cima de Monjardín, donde se conservan los restos del antiguo castillo de San Esteban de Deyo o castillo de los Banu Qasi, una de las fortalezas más importantes del antiguo Reino de Navarra. En su interior se encuentra la ermita de San Esteban o del Santo Cristo, elemento que refuerza el valor histórico y estratégico de este enclave. A los pies del monte, se localiza el aljibe medieval conocido como la Fuente de los Moros.
El Camino de Santiago atraviesa la localidad y aporta un flujo continuo de peregrinos, visitantes y servicios asociados, integrando el pueblo en una de las grandes rutas culturales de Europa. A esta dimensión histórica se suma una oferta enoturística consolidada, vinculando el paisaje, la tradición agrícola y la cultura del vino.