Aras

Aras

Un pueblo entre viñedos y montañas que conserva su historia fronteriza.
Aras es un pequeño municipio de Tierra Estella situado en las estribaciones de la Sierra de Codés, en un territorio de transición entre la montaña y el valle del Ebro. Desde distintos puntos del pueblo se abren vistas amplias hacia el entorno agrícola y natural, marcadas por viñedos, olivares, almendros y campos de cereal, característicos de este sector occidental de Navarra. La historia de Aras está estrechamente vinculada a la de Viana, de la que dependió hasta mediados del siglo XIX. Fue una de las pocas poblaciones que no aceptó trasladarse para fundar la ciudad de Viana en el siglo XIII, manteniendo su emplazamiento original y su territorio. Aras es conocido también como Tres Aras, un nombre ligado a su historia y a su escudo municipal, en el que aparecen representadas tres iglesias. Esta denominación se asocia tradicionalmente a la existencia de tres altares: la parroquia y dos ermitas, aunque algunos estudios apuntan a un posible origen vinculado a antiguos mojones o límites territoriales en una zona históricamente fronteriza. El principal hito patrimonial del municipio son las ruinas del antiguo Convento franciscano de San Juan del Ramo. Junto a este conjunto destacan la iglesia parroquial de Santa María y la ermita del Santo Cristo del Humilladero que alberga un Crucificado renacentista. Este patrimonio se completa con elementos de carácter etnográfico y productivo, como la Nevera de la Veracruz, integrada en el conjunto de las Bodegas Cadarso Ciordia. Tras su función original vinculada al aprovechamiento tradicional de la nieve, la nevera fue adaptada para el almacenamiento de barricas de vino y, en la actualidad, se destina al envejecimiento de botellas, reflejando así la evolución de la tradición vitivinícola local. Las celebraciones siguen formando parte de la vida local. En enero se celebran las fiestas pequeñas en honor a San Sebastián, patrón de Aras. El 15 de mayo, San Isidro se conmemora con una romería hasta la ermita del mismo nombre, y en verano tienen lugar las fiestas patronales, que reúnen a vecinos y visitantes en un ambiente cercano y rural.