Lazagurría
Un pueblo de patrimonio monumental entre barrancos y paisaje agrícola.
Lazagurría se alza en la vertiente sur de la Sierra de Codés, con un casco urbano alineado a lo largo de una calle longitudinal que organiza la vida del pueblo y conduce directamente a su principal referencia patrimonial: la iglesia de Nuestra Señora del Rosario. Este templo renacentista del siglo XVI, declarado Bien de Interés Cultural, domina el conjunto urbano y alberga uno de los retablos romanistas más sobresalientes de la zona, obra del escultor Bartolomé Calvo, junto a otras piezas artísticas que revelan la importancia histórica y devocional de la localidad.
El trazado del pueblo conserva viviendas de dos alturas y numerosas casas señoriales con escudos heráldicos que reflejan su pasado, mientras que elementos como la talla de la Virgen del Rosario completan un patrimonio ligado tanto a la arquitectura como a la tradición religiosa. El conjunto ofrece una lectura clara de la evolución urbana de Lazagurría y de su papel dentro de las Cinco Villas y del territorio de Tierra Estella.
El entorno natural amplía esta experiencia con paisajes de fuerte carácter geológico y agrícola. Desde las inmediaciones del casco urbano parten recorridos como la Ruta del Barranco de Lazagurría, que atraviesa zonas húmedas, barrancos de yesos modelados por la erosión y tramos de ribera junto al río Linares, antes de abrirse a campos de cereal y almendros. Dentro de este sistema de caminos destaca el recorrido circular Linosa–Planahermosa.
El término municipal de Lazagurría conserva yacimientos arqueológicos que evidencian la ocupación humana desde el Neolítico y la Edad del Hierro hasta época romana, con enclaves documentados como Los Llanos y Las Suertes. Estos restos permiten comprender la continuidad del poblamiento y la importancia estratégica del territorio dentro del entorno de la Sierra de Codés, reforzando la lectura histórica del paisaje que rodea al núcleo urbano.
Convento de San Juan del Ramo
Ruinas de una ermita románica protegida por un monasterio franciscano gótico y envueltas en una leyenda del Príncipe de Viana.
Ermita de San Bartolomé
Una joya del románico navarro en un sitio de profunda espiritualidad bajo la sierra de Codés.
Murallas
Un recinto amurallado medieval que conserva la esencia de una villa-fortaleza y mirador sobre el valle y el imponente Ioar.
Monasterio de San Jorge
Un monasterio benedictino de origen altomedieval, donde conviven huellas carolingias, románicas y barrocas.
Castillo de Marañón-Punicastro
Un castillo fronterizo desaparecido en la cumbre del León Dormido, donde la historia del Reino de Navarra se revela entre las ruinas.
Murallas Torralba del Río
Lienzos de una villa medieval fortificada con restos de murallas, cinco torreones y un portal que narran siglos de historia.
Mirador Starlight
Un mirador al universo bajo uno de los cielos nocturnos más limpios de Navarra.
Reserva Natural de Peñalabeja
Un singular bosque de roble marojo y uno de los ecosistemas forestales más raros y mejor conservados de Navarra.
Manantial de Celagua
El lugar donde el agua brota de la roca y transforma las calles de Genevilla en un paisaje de cascadas.
Peña de Lapoblación (León Dormido)
Una montaña icónica cuya silueta de león dormido domina el horizonte de la Sierra de Codés.
Embalse de Sota
Un pequeño humedal entre montañas donde observar aves y disfrutar de un tranquilo paisaje natural.
Sierra de Codés
Un sistema montañoso de transición que conecta la Navarra atlántica con los paisajes mediterráneos del valle del Ebro.
Palacio de Sansol
Un palacio nobiliario barroco convertido en albergue para los peregrinos del Camino de Santiago.
Iglesia de la Invención de la Santa Cruz
Un templo gótico entre montañas que custodia siglos de arte sacro en la frontera entre Navarra y La Rioja.
Iglesia de Santiago El Mayor
Un sólido templo tardogótico dedicado al Apóstol Santiago con uno de los conjuntos artísticos más destacados del patrimonio religioso.
Lavadero y Fuente
Un conjunto tradicional de fuente y lavadero que recuerda la vida cotidiana de los pueblos de la sierra de Codés.
Iglesia de San Esteban
Un templo gótico-renacentista que custodia uno de los retablos más sobresalientes del Renacimiento navarro.
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
Un sobrio templo medieval que guarda uno de los retablos más sobresalientes del patrimonio artístico navarro.
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
Un templo de origen medieval que protege uno de los retablos más singulares de la Sierra de Codés.
Lazagurría
Un pueblo de patrimonio monumental entre barrancos y paisaje agrícola.
Torres del Río
La villa del Santo Sepulcro, una parada imperdible del Camino de Santiago.
Torralba del Río
Un pueblo vinculado a las estrellas, a la montaña y a las leyendas.
Sansol
Una villa señorial en pleno Camino de Santiago.
Otiñano
Un pueblo ligado al aprovechamiento del agua y la vida comunitaria rural.
Meano
Un pueblo de altura al abrigo del León Dormido.
Marañón
El pueblo de los pucherejos a los pies del Ega y la Sierra de Codés.
Lapoblación
La última villa de Navarra, entre montañas, frontera e historia.
Genevilla
Un pueblo donde el agua nace de la roca y el paisaje invita a detenerse.
Espronceda
La villa que conquistó su libertad y escribió su propia historia.
El Busto
Una villa de nobleza rural atravesada por el tránsito de peregrinos.
Desojo
La villa que guarda una picota medieval y el legado de la nobleza.
Cabredo
Un pueblo de tradición agrícola entre embalses, montaña y patrimonio barroco.
Bargota
La villa de las brujas y las leyendas al pie de la sierra de Codés.
Azuelo
La villa del monasterio de San Jorge entre patrimonio emblemático y la Sierra de Codés.
Armañanzas
Una villa con legado nobiliario a los pies de la Sierra de Codés.
Aras
Un pueblo entre viñedos y montañas que conserva su historia fronteriza.
Aguilar de Codés
Una villa medieval entre murallas, románico y Sierra de Codés.