Iglesia de San Martín de Tours

Iglesia de San Martín de Tours

Un templo medieval de influencia cisterciense que combina sobriedad, simbolismo y poder monástico en el corazón del Valle de Yerri.
Cuándo visitar: Durante todo el año se puede apreciar el exterior del lugar. Es una visita ideal para quienes desean conocer con calma el patrimonio medieval del Valle de Yerri, combinando arte románico, naturaleza y experiencias de turismo activo y enogastronómico. La iglesia de San Martín de Tours de Úgar se comenzó a construir a inicios del siglo XIII, en un contexto marcado por la expansión del monasterio de Irache y la consolidación de su dominio sobre el Valle de Yerri. En el año 1135 García Ramírez donó la villa al Monasterio de Iratxe como retribución de los setenta marcos de plata fina que había tomado prestados al monasterio. Al año siguiente, Sancho, obispo de Pamplona, concede a Iratxe y a su abad Aznar la iglesia de Úgar. Estas posesiones serán confirmadas en el año 1172 por el Papa Alejandro III. Aunque su estructura original responde a los modelos del románico tardío, la influencia cisterciense se aprecia en la sobriedad formal y en la claridad de su organización arquitectónica. El templo fue transformado en los siglos XVI y XVII, cuando se añadieron capillas laterales y un coro alto. A pesar de esto, el ábside conserva la construcción original. Bajo el alero se disponen modillones de rollo, y la cornisa y los capiteles muestran una decoración sencilla pero expresiva, con motivos vegetales y figuras humanas. La portada, situada en el lado de la epístola, presenta un arco apuntado con tres arquivoltas molduradas apoyadas en columnillas con capiteles vegetales. Destaca el guardalluvias decorado con animales y plantas, así como el Crismón trinitario esculpido en la clave, símbolo de la consagración cristiana del espacio. En el interior, la nave presenta cuatro tramos cubiertos con bóveda de cañón apuntado sobre fajones dobles que reposan sobre una moldura que da paso a dobles pilares de arista. La moldura recorre todo el perímetro de la iglesia. Quizá lo más interesante sea la decoración exterior del ábside semicircular, cubierto con bóveda de horno. Se articula verticalmente en cinco paños mediante cuatro semicolumnas adosadas y una imposta con taqueado jaqués situada a la altura del arranque de la ventana axial. Los capiteles se decoran con motivos de cabezas humanas y hojarasca. La ventana, de arco apuntado, presenta una arquivolta baquetonada con decoración de dientes de sierra y descansa sobre dos columnas con capiteles de bolas, de influencia cisterciense. En el interior, el retablo oculta actualmente esta ventana axial.