Monumento Natural Nº 2 Encino de Tres Patas
Una encina milenaria única en Europa que desafía el tiempo sostenida sobre tres patas.
Cuándo visitar: Puede visitarse durante todo el año. Cada estación ofrece una lectura distinta del paisaje, aunque en primavera y otoño el entorno natural alcanza su mayor atractivo.
El Encino o encina de las tres patas se localiza en el paraje conocido como La Laguna, un espacio tradicionalmente vinculado al uso ganadero, donde antiguamente existía una balsa en la que abrevaba el ganado. Este árbol ha formado parte del paisaje cotidiano de Mendaza durante siglos, hasta convertirse en un símbolo identitario para sus habitantes.
Destaca por sus notables dimensiones y su imponente porte. Situado a una altitud aproximada de 707 metros, alcanza una altura cercana a los 16 metros y presenta un diámetro en la base de 3,41 metros. Su amplia copa, con una proyección de aproximadamente 19 por 12 metros, le confiere una presencia singular en el paisaje y lo convierte en uno de los árboles monumentales más destacados de su entorno.
Su morfología es excepcional: el tronco, completamente hueco en su interior, se sostiene sobre tres grandes raíces visibles que actúan como contrafuertes naturales. Este rasgo no solo le da nombre, sino que responde a procesos naturales como el corrimiento del terreno, que dejó al descubierto estas estructuras. En su interior se genera un espacio de más de un metro de altura, lo que ha contribuido a su carácter singular.
A lo largo del tiempo, el árbol ha sufrido el impacto de vendavales que provocaron la pérdida de grandes ramas, especialmente en 1960 y 1989. Para garantizar su conservación, se han realizado diversas intervenciones, como la colocación de elementos metálicos que estabilizan el tronco y evitan su fractura. Estas acciones, junto con las podas tradicionales, han permitido prolongar la vida de este ejemplar milenario.
Además de su valor ecológico, el encino está profundamente ligado a la memoria local. Existen testimonios que relatan cómo el ganado atravesaba su interior o cómo este espacio formaba parte de las dinámicas comunales del municipio. También se ha vinculado el paraje con episodios históricos como la presencia de tropas en el entorno durante conflictos del siglo XIX.
Su inclusión en el Catálogo de Árboles Monumentales de Navarra y reconocimientos como el premio Árbol y Bosque del Año en 2007 refuerzan su relevancia a nivel regional y nacional.
Este monumento natural se integra además en la red de senderos locales que recorren el entorno de Mendaza. El SL-NA 182 Santa Coloma es el itinerario más directo, conectando el núcleo urbano con el árbol y la ermita a través de un recorrido accesible y bien señalizado. Por su parte, el SL-NA 183 Santa Coloma (Acedo–Mendaza) amplía la experiencia con un trazado circular que enlaza distintos caminos del territorio, permitiendo descubrir de forma más completa el paisaje, el patrimonio natural y los elementos culturales asociados.