Legaria

Legaria

Una villa junto al río Ega, entre patrimonio, leyendas y paisaje de valle.
Legaria es un pequeño pueblo del valle de Valdega, asentado en la ribera del río Ega y rodeado por un paisaje abierto de campos de cultivo, suaves relieves y horizontes amplios. El caserío se dispone de manera alargada y se organiza en cuatro barrios: San Martín, El Río, El Monte y La Rochapea. Destacan varias casas blasonadas de los siglos XVII y XVIII, testimonio de su pasado como lugar de señorío. La plaza amplia está presidida por el antiguo edificio de las escuelas y actual casa consistorial, junto a la encina que sustituye al histórico alianto, símbolo de la memoria colectiva de Legaria. El principal referente patrimonial es la iglesia de San Martín de Tours, un edificio gótico-renacentista del siglo XVI levantado sobre una iglesia anterior del siglo XIII. En su interior se conserva un notable retablo mayor manierista de finales del siglo XVI, con policromía original, y el tornavoz barroco del púlpito, obra atribuida al escultor estellés Juan de Mena en el siglo XVIII. Estos elementos convierten la parroquia en una de las piezas artísticas más destacadas del valle. El río Ega acompaña al pueblo y articula zonas de paseo y contacto directo con el paisaje fluvial. Los campos, antiguas masas de encinar y caminos rurales conectan el núcleo con el resto de Valdega y con los accesos hacia la Sierra de Lóquiz. En las inmediaciones de Legaria se localiza el Pozo de la Mora, una antigua surgencia de agua asociada a una leyenda popular de origen medieval. La tradición habla de una figura femenina encantada que custodia un tesoro oculto y que, según el relato, se aparece en noches señaladas como la de San Juan. Es un entorno propicio para caminar sin prisas mientras se contempla el paisaje. El calendario festivo se articula en torno a San Martín de Tours, patrón del pueblo, con sus fiestas en noviembre. Las fiestas de verano, se celebran el segundo fin de semana de agosto, mientras que en junio se realizan las romerías compartidas a San Bartolomé, San Gregorio y Nuestra Señora de Codés; y las fiestas del Día de Valdega.