Monasterio de Santa María la Real de Irache
Un monasterio milenario que ha sabido adaptarse a la historia, entre viñedos y Camino.
Cuándo visitar: El monasterio puede visitarse durante todo el año. Se realizan visitas guiadas y al estar rodeada de bodegas, el espacio invita a combinar patrimonio, naturaleza con una experiencia enogastronómica.
El Monasterio de Santa María la Real de Irache es uno de los conjuntos monásticos más antiguos y complejos de Navarra. Los benedictinos comenzaron su construcción en la segunda mitad del siglo XI sobre un monasterio anterior de origen altomedieval, documentado ya en el siglo VIII.
Desde sus orígenes, el monasterio estuvo estrechamente vinculado a la monarquía navarra. El rey García Sánchez III, impulsó su consolidación y lo convirtió en el primer hospital de peregrinos del reino, adelantándose en casi un siglo al hospital de Roncesvalles. Su ubicación, directamente sobre el Camino de Santiago, hizo de Irache un lugar de acogida, asistencia y descanso para miles de peregrinos que se dirigían a Compostela.
El monasterio toma su nombre de Santa María de Irache, cuya imagen titular es una delicada talla románica que refuerza la devoción mariana del lugar. La Virgen, representada como trono del Niño, se desarrolla en la tradición escultórica del siglo XII.
El conjunto arquitectónico evidencia las múltiples etapas y funciones que ha albergado a lo largo de los siglos. A la iglesia románica original se sumaron ampliaciones renacentistas y barrocas, dando lugar a un conjunto monumental de gran escala. Con varios accesos, destaca la Puerta Speciosa, un magnífico ejemplo del Renacimiento navarro, concebida como entrada solemne y símbolo del prestigio intelectual y religioso del lugar.
El claustro nuevo, construido en el siglo XVII, pertenece a la última gran etapa constructiva del monasterio, coincidiendo con la instalación de la Universidad de Irache. Este claustro sirve hoy como fachada principal del conjunto monástico, reflejando el momento de mayor esplendor académico del monasterio.
A lo largo de su historia, Irache fue mucho más que un centro religioso. Además de monasterio benedictino y hospital de peregrinos, albergó una universidad, hospital de guerra, colegio de religiosos y centro de enseñanza. Esta capacidad de adaptación explica su prolongada importancia en la vida política, cultural y social de Navarra.
En la actualidad también se pueden visitar dos de los espacios más singulares del monasterio: la Fuente del Vino, una iniciativa contemporánea que mantiene vivo el espíritu hospitalario del Camino de Santiago ofreciendo vino gratuitamente a los peregrinos; y el Museo de Irache, que permite recorrer la historia del monasterio a través de piezas artísticas, documentos y elementos arqueológicos.
1. etapa: Iracheko monasterioa – San Gregorio Ostiense – Codeseko santutegia
Bodegas Irache
Más de un siglo de tradición vitivinícola e historia viva en las faldas de Montejurra y en el Camino de Santiago.
Bodegas Pago de Larrainzar
Vinos de Pago que combinan legado familiar, control integral del viñedo e innovación enológica.
Monasterio de Santa María la Real de Irache
Un monasterio milenario que ha sabido adaptarse a la historia, entre viñedos y Camino.
Torre Atalaya
Una torre románica de vigilancia que hoy ofrece una de las mejores panorámicas del valle y del cielo nocturno de Tierra Estella.