Reserva Natural de Peñalabeja

Reserva Natural de Peñalabeja

Un singular bosque de roble marojo y uno de los ecosistemas forestales más raros y mejor conservados de Navarra.
Cuándo visitar: Puede visitarse durante todo el año. El otoño es uno de los momentos más espectaculares, cuando los robledales de marojo adquieren tonos rojizos y dorados. En primavera el bosque muestra una gran diversidad vegetal y el entorno resulta especialmente agradable para el senderismo. La Reserva Natural de Peñalabeja se sitúa en el término municipal de Cabredo, en la comarca de Tierra Estella, dentro del valle alto del río Ega y a unos 780 metros de altitud. Este espacio natural protegido es de 24 hectáreas aproximadamente y fue declarado reserva en 1987 con el objetivo de conservar uno de los bosques de roble marojo más representativos de Navarra. El roble marojo, también conocido como roble melojo o rebollo, es una especie forestal característica de zonas montañosas de clima atlántico-mediterráneo. En Navarra su presencia es escasa, lo que convierte a Peñalabeja en un sitio botánico de gran interés. En el bosque se mezcla con encinas, arces, madroños, brezos y matorrales mediterráneos, creando un ecosistema muy diverso. La reserva forma parte del paisaje forestal que rodea Cabredo y está atravesada por barrancos y pequeñas vaguadas que desembocan en el valle del río Ega. Estos ambientes favorecen la presencia de fauna forestal como jabalíes, zorros y numerosas aves, además de una rica biodiversidad vegetal adaptada a suelos calizos y a la alternancia entre clima mediterráneo y atlántico. Uno de los itinerarios más conocidos que atraviesa el entorno es el sendero PR-NA 180, un recorrido circular de aproximadamente 12,6 kilómetros que parte de Cabredo, bordea el embalse de La Sota y atraviesa el bosque de Peñalabeja antes de regresar al municipio. El recorrido permite disfrutar de zonas boscosas, miradores naturales y amplias panorámicas hacia la Sierra de Marañón y Sierrachiquita. En la actualidad, la reserva constituye uno de los espacios naturales más interesantes del entorno de la sierra de Codés. Su carácter tranquilo, la diversidad de paisajes y la presencia de bosques bien conservados la convierten en un lugar ideal para descubrir la naturaleza del valle del Ega y recorrer senderos entre robledales centenarios. ¿Qué vas a disfrutar? Bosques de roble marojo (Quercus pyrenaica) o montrigales. Encinares y matorral mediterráneo: Carrascas (Quercus rotundifolia), arces (Acer campestris y Acer monpessulanus) y madroños (Arbutus unedo). Las comunidades de sustitución del bosque están constituidas por brezales con otea (Ulex europaeus), desarrolladas sobre suelos muy acidificados. Observación de aves y fauna forestal Barrancos y formaciones rocosas: Barranco de la Mina de los Ladrones y Barranco de Miradores naturales hacia la Sierra de Marañón Senderos señalizados de pequeño recorrido (PR-NA 180) Paisaje forestal del valle alto del río Ega.