Urra

Urra

Un enclave singular rodeado de bosques y sierras con patrimonio histórico y la tranquilidad rural.
Urra es uno de los enclaves más singulares de Améscoa Baja. Este pequeño caserío, rodeado de bosques de robles y hayas y situado entre los escarpes de la Sierra de Urbasa y el valle, conserva una atmósfera serena y casi detenida en el tiempo. Asentado en una pequeña llanura, el conjunto apenas reúne unos pocos edificios en torno a un extraordinario patrimonio monumental. Su historia se remonta al menos al siglo XII. Urra aparece citado ya en 1126 en el Libro Redondo de la Catedral de Pamplona, vinculado a un antiguo monasterio, lo que confirma la antigüedad del asentamiento y su relevancia dentro del territorio. El principal referente patrimonial es el Palacio Cabo de Armería de Urra, un histórico señorío cuya fábrica actual fue levantada hacia 1550, reutilizando estructuras anteriores. Conservado en buen estado, constituye uno de los ejemplos más representativos de arquitectura señorial de Las Améscoas y ayuda a comprender la importancia política y económica que tuvo este enclave durante siglos. Junto al palacio se alza la iglesia de la Asunción, una construcción protogótica de influencia cisterciense datada hacia 1200. El templo conserva elementos de gran valor histórico y artístico, como su bóveda de crucería nervada del siglo XIII, una pila bautismal medieval, una talla tardogótica de San Pedro de tradición hispano-flamenca y un grupo romanista de la Asunción, fechado en torno al año 1600. Todo este patrimonio se integra en un paisaje abierto de prados, vegetación abundante y bosques cercanos que refuerzan el carácter íntimo y evocador del lugar. La historia de Urra está ligada al antiguo señorío de Cabo de Armería, cuyos arrendatarios adquirieron la propiedad durante el siglo XX, contribuyendo a mantener viva la memoria de uno de los rincones patrimoniales más singulares de Tierra Estella. Las fiestas patronales se celebran el 15 de agosto, día de la Asunción, momento en el que el pequeño núcleo recupera parte de su pulso social y comunitario.