Bodegas y Viñedos Alzania

Bodegas y Viñedos Alzania

Una pequeña bodega familiar donde la pasión por la viticultura y el respeto por el terruño dan lugar a vinos de autor con personalidad propia.
Cuándo visitar: La bodega puede visitarse durante todo el año. La primavera permite descubrir el despertar de las cepas. El verano muestra el desarrollo del viñedo bajo unas condiciones climáticas privilegiadas. El otoño coincide con la vendimia y con uno de los momentos más intensos del ciclo vitivinícola; mientras que el invierno ofrece una oportunidad ideal para conocer con tranquilidad la bodega y sus procesos de elaboración y crianza. Bodegas y Viñedos Alzania es el resultado de una decisión personal y familiar: crear un proyecto propio donde la calidad del vino estuviera por encima de cualquier otra consideración. Tras años de experiencia en distintas bodegas, los enólogos María Sáenz-Olazabal y José Manuel Echeverría inauguraron en el año 2000 unas instalaciones concebidas para controlar cada fase del proceso, desde el viñedo hasta la botella. Sus diez hectáreas de viñedo, situadas en los municipios de Los Arcos y Arróniz, constituyen el verdadero patrimonio de la bodega. Sobre suelos arcillo-calcáreos y bajo un microclima especialmente favorable, cultivan variedades como Tempranillo, Garnacha, Merlot, Syrah y Chardonnay mediante una viticultura tradicional e integrada, sin riego y respetando al máximo el equilibrio natural de la planta. La filosofía de Alzania se resume en un lema que define su manera de entender el vino: más viticultura y menos arquitectura. La bodega, diseñada y construida por sus propios propietarios, busca integrarse en el paisaje y concentrar todos los esfuerzos en el cuidado del viñedo y en la elaboración de vinos capaces de expresar con autenticidad el carácter de su terruño. Las fermentaciones en pequeños depósitos, el uso de barricas de roble francés cuidadosamente seleccionadas y una intervención mínima sobre el vino permiten obtener elaboraciones elegantes, complejas y con una marcada personalidad. La bodega apuesta por preservar la identidad natural de cada añada, evitando tratamientos innecesarios para ofrecer vinos lo más íntegros posible. La experiencia se completa con una propuesta de enoturismo cercana y personalizada. Las visitas guiadas por los viñedos y la bodega, acompañadas de catas y degustaciones de productos locales, permiten descubrir no solo sus vinos, sino también la riqueza patrimonial y paisajística de Tierra Estella.