Hipogeo de Longar
Una tumba colectiva prehistórica, testimonio antiguo de ocupación humana en Viana.
Cuándo visitar: El entorno del hipogeo puede visitarse durante todo el año. La primavera y el otoño son especialmente recomendables, cuando la visibilidad del paisaje es mayor y el recorrido por el entorno natural resulta más agradable.
El Hipogeo de Longar se sitúa a 750 metros de altitud en la ladera sur del Alto de los Bojes en una posición estratégica que domina visualmente el valle del Ebro. Esta elección del emplazamiento no fue casual: las comunidades prehistóricas buscaban lugares visibles y simbólicos para situar sus espacios funerarios, vinculándolos al territorio que habitaban.
El monumento está compuesto por un corredor orientado hacia el sur que conduce a la cámara funeraria. Este pasillo está delimitado por grandes piedras verticales llamados ortostatos y desemboca en una losa de cierre.
La cámara sepulcral, de unos 4,6 m² de superficie y aproximadamente metro y medio de altura, fue excavada directamente en la arcilla natural. Sus paredes se reforzaron con un pequeño muro de piedras colocadas en seco, mientras que la cubierta se formó con dos grandes losas de arenisca que en conjunto pesan cerca de siete toneladas.
El acceso al interior se realizaba a través de una gran losa vertical en la que se abrió un pequeño orificio de unos 50 centímetros de anchura, que permitía introducir los cuerpos sin desmontar la estructura funeraria. Este tipo de acceso demuestra que el sepulcro fue concebido como una tumba colectiva reutilizable durante varias generaciones.
En el interior del hipogeo se hallaron restos de al menos 114 individuos entre hombres, mujeres y niños, depositados a lo largo de unos 130 años (entre el 2630-2500 A.C.). Muchos de ellos fueron enterrados en posición fetal, siguiendo un ritual funerario habitual en las comunidades prehistóricas.
Entre los hallazgos más llamativos se encontraron varias puntas de flecha de sílex incrustadas en algunos esqueletos, lo que sugiere episodios de violencia o enfrentamientos entre grupos. Junto a estos restos aparecieron también herramientas de piedra utilizadas para la siega de cereales, lo que indica que estas poblaciones ya practicaban una agricultura temprana combinada con la caza y la recolección.
El final del uso del monumento pudo estar marcado por un colapso parcial de la cubierta, cuando una de las grandes losas se fracturó y cayó sobre los cuerpos depositados en el interior. Incapaces de reconstruir la tumba, los miembros de la comunidad sellaron el lugar cubriéndolo con piedras para proteger los restos de sus antepasados.
Con el paso de los siglos, el hipogeo quedó completamente integrado en el paisaje, confundido con un simple afloramiento rocoso. No fue hasta 1989 cuando un vecino de Viana sospechó su origen prehistórico, iniciándose entonces las investigaciones arqueológicas que permitieron excavar, estudiar y restaurar el monumento para su visita actual.
Bicihangar Torres del Río
Torres del Río
La villa del Santo Sepulcro, una parada imperdible del Camino de Santiago.
Torralba del Río
Un pueblo vinculado a las estrellas, a la montaña y a las leyendas.
Sansol
Una villa señorial en pleno Camino de Santiago.
Mués
Una villa que conserva la huella romana y el legado nobiliario de La Berrueza.
Meano
Un pueblo de altura al abrigo del León Dormido.
Marañón
El pueblo de los pucherejos a los pies del Ega y la Sierra de Codés.
Lazagurría
Un pueblo de patrimonio monumental entre barrancos y paisaje agrícola.
Lapoblación
La última villa de Navarra, entre montañas, frontera e historia.
Genevilla
Un pueblo donde el agua nace de la roca y el paisaje invita a detenerse.
Espronceda
La villa que conquistó su libertad y escribió su propia historia.
El Busto
Una villa de nobleza rural atravesada por el tránsito de peregrinos.
Desojo
La villa que guarda una picota medieval y el legado de la nobleza.
Cabredo
Un pueblo de tradición agrícola entre embalses, montaña y patrimonio barroco.
Bargota
La villa de las brujas y las leyendas al pie de la sierra de Codés.
Azuelo
La villa del monasterio de San Jorge entre patrimonio emblemático y la Sierra de Codés.
Armañanzas
Una villa con legado nobiliario a los pies de la Sierra de Codés.
Aras
Un pueblo entre viñedos y montañas que conserva su historia fronteriza.
Aguilar de Codés
Una villa medieval entre murallas, románico y Sierra de Codés.
Ermita de Santa María Magdalena
Una ermita del románico rural tardío, integrado entre huertas y casas tradicionales en el valle de Berrueza.
Convento de San Juan del Ramo
Ruinas de una ermita románica protegida por un monasterio franciscano gótico y envueltas en una leyenda del Príncipe de Viana.
Iglesia del Santo Sepulcro
Una iglesia inacabada que convirtió su fachada en uno de los grandes relatos esculpidos del gótico navarro.
Murallas
Un recinto amurallado medieval que conserva la esencia de una villa-fortaleza y mirador sobre el valle y el imponente Ioar.
Monasterio de San Jorge
Un monasterio benedictino de origen altomedieval, donde conviven huellas carolingias, románicas y barrocas.
Murallas Torralba del Río
Lienzos de una villa medieval fortificada con restos de murallas, cinco torreones y un portal que narran siglos de historia.
Manantial de Celagua
El lugar donde el agua brota de la roca y transforma las calles de Genevilla en un paisaje de cascadas.
Embalse de Sota
Un pequeño humedal entre montañas donde observar aves y disfrutar de un tranquilo paisaje natural.
Palacio de Sansol
Un palacio nobiliario barroco convertido en albergue para los peregrinos del Camino de Santiago.
Iglesia de la Invención de la Santa Cruz
Un templo gótico entre montañas que custodia siglos de arte sacro en la frontera entre Navarra y La Rioja.
Iglesia de Santiago El Mayor
Un sólido templo tardogótico dedicado al Apóstol Santiago con uno de los conjuntos artísticos más destacados del patrimonio religioso.
Lavadero y Fuente
Un conjunto tradicional de fuente y lavadero que recuerda la vida cotidiana de los pueblos de la sierra de Codés.
Iglesia de San Esteban
Un templo gótico-renacentista que custodia uno de los retablos más sobresalientes del Renacimiento navarro.
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
Un sobrio templo medieval que guarda uno de los retablos más sobresalientes del patrimonio artístico navarro.
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
Un templo de origen medieval que protege uno de los retablos más singulares de la Sierra de Codés.
Hipogeo de Longar
Una tumba colectiva prehistórica, testimonio antiguo de ocupación humana en Viana.