Muralla de Zúñiga
Un recinto amurallado medieval que protege uno de los trazados urbanos mejor conservados de Navarra.
Cuándo visitar: La muralla de Zúñiga puede visitarse durante todo el año. La primavera y el otoño son especialmente recomendables por el paisaje del valle del Ega y la actividad cicloturista de la Vía Verde. Las fiestas locales y las visitas guiadas organizadas por la Asociación Cultural de Arkijas enriquecen la experiencia cultural.
Zúñiga es una de las villas medievales mejor conservadas del occidente navarro. Su trazado urbano, con tres calles longitudinales paralelas (la Calle Mayor, la Solana y la Bajera) y varias calles transversales, responde al modelo de repoblación medieval utilizado en Navarra a partir del siglo XIII, similar al de Puente la Reina.
Aunque actualmente la muralla no se conserva completa, su trazado puede reconocerse con facilidad paseando por el casco histórico, ya que muchos de sus elementos defensivos han quedado integrados en el propio tejido urbano.
En la Plaza de la calle La Carrera se levanta un edificio que ocupa la posición del antiguo torreón del extremo suroeste del cerco. A pesar de que la torre original ha desaparecido, el volumen y la alineación de las construcciones permiten identificar con claridad este ángulo defensivo de la villa, clave para controlar el acceso desde el sur.
La calle La Vidrera es uno de los tramos más visibles del recinto amurallado. Aquí se conserva un torreón cilíndrico en el extremo noreste del cerco, que refuerza el mismo flanco y evidencia la combinación de formas defensivas empleadas en la fortificación. También se pueden ver restos de la muralla y accesos.
En el extremo norte se puede apreciar el portal de acceso a la villa, el único paso principal que atravesaba la muralla y daba entrada directa a la Calle Mayor. Su arco apuntado marca el límite entre el interior protegido y el exterior, y explica por qué la calle principal es el verdadero eje del urbanismo medieval de Zúñiga.
Además del portal principal, el recinto contaba con accesos menores o poternas, pequeñas aberturas pensadas para la comunicación cotidiana con el exterior, el acceso a huertas o salidas discretas en caso de necesidad.
La muralla sur fue la más transformada: a comienzos del siglo XX se derribó uno de sus portales para facilitar el acceso de carros, sin embargo aún quedan restos visibles en el entorno del actual Ayuntamiento.
Señorío de Cábrega
Un antiguo señorío medieval y palacio fortificado que conserva la memoria del poder nobiliario y defensivo de Navarra.
Basílica de San Gregorio Ostiense
Un enorme santuario barroco sobre una colina sagrada con arquitectura monumental, devoción popular y rituales rurales.
Muralla de Zúñiga
Un recinto amurallado medieval que protege uno de los trazados urbanos mejor conservados de Navarra.
Sierra de Dos Hermanas
Dos cimas gemelas que dan forma al paisaje sobre el valle.
Paisaje Protegido Huertas de Zúñiga
Un paisaje de huertas que conserva su estructura desde el siglo XVII.
Reserva Natural Barranco de Lasia
Un desfiladero donde el río Ega esculpe uno de los paisajes más singulares del valle.
Monumento Natural Nº 2 Encino de Tres Patas
Una encina milenaria única en Europa que desafía el tiempo sostenida sobre tres patas.
Monumento Natural Nº 3 Encino de Cábrega
Una carrasca monumental que despliega su copa sobre los campos de Cábrega.
Ermita de Santa María Magdalena
Una ermita del románico rural tardío, integrado entre huertas y casas tradicionales en el valle de Berrueza.
Palacio Cabo de Armería de Acedo
Un palacio nobiliario del siglo XVI que conserva la memoria del linaje Acedo y la arquitectura señorial de Tierra Estella.
Murales
Arte urbano y comunitario que convierte al pueblo en relato visual.
Zúñiga
Una villa fronteriza y amurallada entre naturaleza, historia y arte comunitario.
Ubago
Un pueblo que guarda uno de los tesoros del románico de La Berrueza.
Sorlada
El pueblo que custodia a la gran basílica de San Gregorio Ostience.
Piedramillera
Un pueblo de ladera entre sierras, panorámicas e historia tallada en piedra.
Nazar
Un pequeño pueblo de altura abierto a las sierras de Codés y Lóquiz.
Mués
Una villa que conserva la huella romana y el legado nobiliario de La Berrueza.
Mirafuentes
Un pueblo entre dos ríos y al abrigo de las sierras.
Mendaza
La puerta natural al valle de la Berrueza.
Asarta
Un pequeño balcón rural con grandes vistas hacia las sierras y encinares.
Acedo
Una villa de caminos entre montañas, río e historia.