ZONA DE ESCALADA PEÑA DE LA TORRE (Sector EL CUERNO y sector EL LOMO)

ZONA DE ESCALADA PEÑA DE LA TORRE (Sector EL CUERNO y sector EL LOMO)

Escalada deportiva en un roquedo calizo que sorprende en el corazón del valle de Guesálaz.
Cuándo visitar: Se recomienda la práctica de la escalada en los meses de otoño, evitando el periodo comprendido entre enero y agosto debido a la nidificación de especies sensibles como el buitre leonado o el búho real. Es imprescindible consultar la regulación vigente antes de planificar la actividad, ya que pueden existir restricciones temporales, especialmente en los cortados. Peña de la Torre constituye el elemento geográfico más destacado de la cresta occidental que se eleva sobre el entorno de Irurre, alcanzando los 638 metros de altitud. Su perfil afilado, visible desde la carretera que conecta las localidades de Lorca y Cirauqui, ha sido tradicionalmente un referente paisajístico dentro del valle. El roquedo presenta paredes verticales y aristas naturales que han favorecido el desarrollo de itinerarios de escalada deportiva tras su equipamiento en 2020. Los sectores conocidos como El Cuerno y El Lomo deben su denominación a las formas que adoptan estos resaltes calizos, cuya morfología permite la apertura de distintas líneas sobre placas y pequeños desplomes. Los sectores El Cuerno y El Lomo reúnen alrededor de 18 vías equipadas de escalada deportiva sobre placa caliza, con tramos de adherencia y pequeños desplomes que ofrecen una escalada técnica y variada. Las vías tienen una altura aproximada de entre 10 y 18 metros y presentan dificultades comprendidas entre el 4c y el 6a+, adaptándose a distintos niveles de experiencia. Además, cuentan con equipamiento fijo mediante anclajes químicos y reuniones preparadas para el descenso, lo que facilita una práctica segura de la actividad. Además de su interés deportivo, el lugar posee un alto valor ecológico, al ser hábitat de nidificación para diversas aves rupícolas catalogadas. Esta circunstancia condiciona el uso del espacio y exige una práctica respetuosa de la escalada, compatible con la conservación de la biodiversidad que caracteriza este tramo del valle de Guesálaz.