Puente Romano de Cirauqui

Puente Romano de Cirauqui

Un paso milenario del Camino de Santiago donde la ingeniería romana sigue uniendo orillas del río Salado.
Cuándo visitar: Durante todo el año. Primavera y otoño son especialmente recomendables por la calidad de la luz y el entorno natural. En septiembre, la visita puede coincidir con las Fiestas de Cirauqui y el Día del Vino. El Puente romano de Cirauqui forma parte de una antigua vía de comunicación que ya en época romana articulaba el territorio. Con aproximadamente ocho metros de longitud y 2,5 metros de anchura, conserva en su base elementos constructivos originales ejecutados con materiales locales. Presenta en su base elementos constructivos romanos realizados con materiales locales como el sillarejo irregular y un sólido arco de medio punto. Las elevaciones posteriores, especialmente entre los siglos XVI y XIX, modificaron la rasante para mejorar su funcionalidad, como la intervención documentada en 1807 a cargo del maestro cantero Miguel de Urquia. El resultado es una infraestructura con fases constructivas claramente identificables que ejemplifica la continuidad histórica de su uso. Las reformas posteriores, especialmente entre los siglos XVI y XIX, modificaron la rasante para adaptarlo a nuevas necesidades de tránsito sin alterar su estructura esencial. Declarado Bien de Interés Cultural y restaurado en buen estado de conservación, el puente continúa cumpliendo su función original como elemento de conexión territorial, integrado hoy en el paisaje y en la experiencia contemporánea del Camino.