Bombones Torres

Bombones Torres

Más de 70 años endulzando Estella-Lizarra.
Cuándo visitar: Cualquier momento es bueno para entrar en Bombones Torres y regalarse un capricho dulce. En Semana Santa y Pascua, los estantes se llenan de huevos y monas de chocolate, auténticas creaciones hechas a mano, donde cada pieza es diferente y personalizada. En Navidad, los turrones artesanos son los protagonistas, y convierten la visita en una tradición imprescindible. La historia de Bombones Torres comienza en 1947, cuando Francisco Torres llega a Estella-Lizarra con solo once años para aprender el oficio de pastelero junto a su tío Toribio Pérez, pastelero desde 1941. Tras dos décadas de aprendizaje, en 1961 abre su primera pastelería que se llamó Pastelería Pachi, en la ciudad del Ega. Desde entonces, el negocio crece sin perder su esencia: trabajo artesanal, constancia y amor por el oficio. Cuatro años después, tras contraer matrimonio, su esposa Charo Echeverría se sumó al proyecto familiar. Su dedicación y vocación artesanal fueron fundamentales en el crecimiento y consolidación del negocio. Con el paso del tiempo, la familia se traslada a la actual ubicación en la Plaza de los Fueros, y la segunda generación toma el relevo, representada por Charo y Leyre Torres, manteniendo intacta su filosofía original. La amplia tradición chocolatera incluye bombones clásicos, turrones, pastas de té y otras creaciones innovadoras como las Conchas del Camino, los bombones de vino o de cuajada. Uno de sus productos estrella, las Rocas del Puy han recibido varios galardones nacionales. En 2020, una de sus pastas fue elegida en Sevilla como mejor pasta de té de Navarra, entre más de 200 propuestas. Hoy, Bombones Torres es una referencia indiscutible de la pastelería navarra, con obrador propio y una producción diaria que enorgullece a Estella-Lizarra, con sus sabores, texturas y aromas únicos.