Ermita de San Miguel

Ermita de San Miguel

Uno de los templos más antiguos de Navarra, testigo del origen medieval del reino y del Camino de Santiago.
Cuándo visitar: La ermita puede visitarse durante todo el año. Su entorno abierto y su posición elevada permiten disfrutar del paisaje en cualquier estación. La actual Ermita de San Miguel fue originalmente la iglesia de un monasterio medieval, donado en el año 1062 por el rey Sancho el de Peñalén al monasterio de San Salvador de Leire. Sin embargo, la interpretación de su lápida fundacional ha generado un interesante debate historiográfico, ya que algunos autores adelantan su origen entre los años 971 y 978, lo que la convertiría en la iglesia más antigua conservada de Navarra. A partir del siglo XVI el monasterio dejó de albergar a la comunidad religiosa y pasó a convertirse en ermita. El sucesivo deterioro y las reconstrucciones han borrado casi por completo el edificio original, conservándose únicamente algunos elementos del antiguo ábside y estructurales adosadas a los muros. El edificio actual es sobrio y de planta rectangular irregular, con cabecera plana y espadaña moderna. En el interior aún se reconocen los fustes de las columnas que sostuvieron la antigua bóveda de cañón románica. Uno de los mayores valores del conjunto reside en los relieves iconográficos que decoraban sus muros, realizados en piedra arenisca y de talla rústica. Entre estos destacaban un Cristo crucificado, un personaje a caballo y un ángel alado identificado con San Miguel, considerado uno de los relieves más antiguos del arcángel conservados en Navarra. Estas piezas, hoy custodiadas en el Museo de Navarra, son fundamentales para comprender los inicios de la escultura monumental medieval en el reino.