Iturgoyen

Iturgoyen

Una villa en lo alto del valle con vistas infinitas de la merindad.
Iturgoyen es un pueblo que se encuentra en la ladera sur de la sierra de Andía, a unos 700 metros de altitud, dominando el valle de Guesálaz con una de las panorámicas más amplias y reconocibles de la merindad. Desde sus calles y plazas, la vista es amplia hacia Montejurra, Monjardín y, en días claros, hasta el embalse de Alloz, componiendo un paisaje que cambia con las estaciones. El caserío se adapta con naturalidad a la pendiente del terreno, formando un conjunto de calles rectas con pequeñas plazas y casas de piedra que conservan la esencia de los siglos XVII y XVIII. Muchas de estas viviendas lucen grandes portalones y escudos nobiliarios que hablan de un pasado ligado a la hidalguía, a la agricultura y a la ganadería, actividades que siguen muy presentes en la actividad económica del pueblo. En el centro de Iturgoyen se alza la parroquia de San Millán, un templo que resume bien la historia del lugar a través de sus sucesivas reformas y estilos. A su alrededor, el pueblo mantiene una intensa relación con el entorno natural: caminos rurales, paseos entre campos y senderos que ascienden hacia la sierra conducen a ermitas y miradores desde los que se disfruta del paisaje, especialmente hacia la ermita de la Santísima Trinidad, uno de los hitos más queridos por los vecinos. Iturgoyen es también un pueblo muy activo. Sus tradiciones, romerías y fiestas siguen reuniendo a vecinos y visitantes en torno a celebraciones que combinan devoción, convivencia y cultura popular. La artesanía, como la fabricación tradicional de cencerros, la producción local y el turismo rural completan una forma de vida que apuesta por lo auténtico y lo cercano.