Torre Medieval de Velasco, de Rada o de Sartaguda

Torre Medieval de Velasco, de Rada o de Sartaguda

Una torre defensiva de filiación castellana levantada en la frontera histórica entre Navarra y Castilla, excepcional mirador sobre la Ribera del Ebro.
Cuándo visitar: La torre se puede visitar durante todo el año. La primavera y el otoño son especialmente recomendables por la claridad de las vistas sobre la Ribera del Ebro. En fechas señaladas, como las Jornadas Europeas de Patrimonio, se organizan visitas guiadas y actividades culturales. La torre fue levantada en el último cuarto del siglo XV, en torno a 1487, por Sancho Fernández de Velasco, señor de Arnedo y miembro de una de las grandes estirpes nobiliarias de Castilla: los Velasco. Su construcción respondió a la necesidad de afirmar la presencia de este linaje en un territorio de frontera, en un momento en que la Ribera del Ebro era un espacio estratégico y disputado entre Navarra y Castilla. La diversidad de nombres refleja la compleja historia del lugar. Tradicionalmente se la conoció como Torre de Sartaguda, ya que hasta el siglo XVIII perteneció a este término municipal. Popularmente se extendió el nombre de Torre de Rada, por el paraje en el que se ubica. Más recientemente, la investigación histórica ha recuperado la denominación de Torre de Velasco, vinculándola a su promotor. Concebida como una fortificación militar y probablemente dotada en origen de foso y muralla exterior, la torre presenta una planta cuadrada de unos 12 metros de lado y alcanza los 16 metros de altura. Su remate con matacanes de peto liso y aspilleras, apoyados sobre modillones triples y el paseo de ronda perimetral en cubierta definen una silueta rotunda y claramente defensiva, visible desde gran parte del valle. Adosados a la fachada sureste se conservan los restos de una capilla de época renacentista, levantada hacia 1570 por los condes de Nieva, herederos del dominio. Aunque actualmente está en ruinas, aún se reconocen su planta rectangular, los contrafuertes y, en el interior, los arranques de bóvedas estrelladas de ladrillo, el arco apuntado que dividía la nave y un pequeño coro alto. Con el paso del tiempo, la torre perdió su función defensiva y llegó a un avanzado estado de deterioro. La restauración integral realizada entre 2021 y 2022 por el Servicio de Patrimonio Histórico del Gobierno de Navarra permitió recuperar su volumen original, consolidar muros y matacanes y reponer forjados de madera y yeso siguiendo técnicas tradicionales para devolverle al conjunto su carácter medieval. Hoy, la Torre de Velasco ha pasado de ser una ruina olvidada a convertirse en un hito cultural y paisajístico. Su visita ofrece una lectura clara del territorio que vigiló durante siglos y permite comprender el papel de estas arquitecturas de frontera en la historia medieval y moderna de Navarra.