Villa Romana de las Musas
Una villa romana donde el vino se convirtió en arte y el arte en memoria.
Cuándo visitar: La Villa Romana de las Musas puede visitarse durante todo el año y constituye una excelente propuesta para descubrir el patrimonio histórico del entorno de Montejurra. Su visita puede combinarse con recorridos por los pueblos de la zona, rutas de senderismo y espacios naturales.
La Villa Romana de las Musas es un yacimiento arqueológico de una villa romana construida en torno al siglo I d.n.e. cuyo nombre, Aurelianum, es el origen del municipio de Arellano. El enclave recibe el nombre de Villa de las Musas por su célebre mosaico romano dedicado a las nueve musas descubierto en 1882. La pieza original, junto con otros mosaicos hallados en la villa, se conserva en el Museo Arqueológico Nacional. No obstante, en el propio yacimiento puede contemplarse una reproducción fiel instalada en el espacio que ocupó originalmente, permitiendo comprender su función y significado dentro de la residencia romana.
La historia de la villa comienza en el contexto de la Pax Romana, como una explotación agrícola plenamente organizada. Contaba con graneros (horrea), establos, una cisterna de gran capacidad (168 m³) y una compleja infraestructura destinada a la elaboración de vino: torcularium o zona de prensado, lacus para la fermentación y una amplia cella vinaria. La producción abastecía no solo a la propia comunidad, sino también a los mercados urbanos del entorno del valle del Ega.
A finales del siglo III, un incendio arrasó parte del complejo, especialmente la bodega. La violencia del derrumbe quedó registrada en el larario hallado en la cella vinaria, cuyos restos permiten reconstruir el momento exacto de la destrucción. Lejos de suponer el abandono, el siglo IV marcó una segunda etapa de esplendor: la villa se amplió, se monumentalizó y pasó a funcionar como residencia estable del dominus. Se pavimentaron estancias con mosaicos figurativos vinculados al ciclo de Cibeles y Attis, se habilitó un gran oecus de representación (90 m²) y se levantó un conjunto religioso porticado asociado a rituales taurobólicos. La explotación agrícola pasó a un segundo plano frente al carácter residencial y simbólico.
Tras su declive definitivo en el siglo V y una última ocupación industrial en el VI, el yacimiento quedó oculto bajo tierras de cultivo hasta su redescubrimiento. Desde finales del siglo XIX, y especialmente a partir de las campañas sistemáticas iniciadas en 1988, la investigación arqueológica permitió documentar con rigor científico sus fases constructivas, consolidar las estructuras conservadas y recuperar materiales excepcionales como rejas romanas de ventana, piezas de bronce, cerámicas y monedas.
En 2008 culminó el proceso de musealización con la construcción de un edificio protector de 2 411 m² que integra y preserva los restos originales. El recorrido se realiza mediante pasarelas elevadas que permiten comprender la organización espacial sin interferir en la conservación. El uso diferenciado de gravas señala visualmente las fases constructivas (siglos I–III y IV–V), facilitando la lectura arqueológica incluso a visitantes no especializados. Paneles interpretativos y atención personalizada completan una experiencia didáctica rigurosa, accesible y orientada tanto al público general como al visitante especializado.
La Villa Romana de las Musas es un ejemplo de recuperación patrimonial bien planificada: investigación científica, conservación preventiva, interpretación clara y atención al visitante en varios idiomas. Un lugar donde la arqueología no solo se protege, sino que se explica y se vive con criterio.
Villa Romana de las Musas
Una villa romana donde el vino se convirtió en arte y el arte en memoria.
Destilería Zoco
Primera marca comercial del pacharán y una de las que popularizó este licor navarro en toda España.
Biosasun
Un proyecto familiar que une innovación ecológica, salud y alimentación.
Bodega Arínzano
La propiedad vitivinícola más antigua de España y el primer Vino de Pago de Navarra con mil años de historia.
Bodegas Emilio Valerio
Vinos ecológicos y biodinámicos que representan la esencia de Navarra
Bodegas y Viñedos Quaderna Vía
Pioneros del vino ecológico en Navarra, donde tradición familiar y respeto por la tierra definen cada botella.
Cervezas la Vasconia
Una cerveza artesana navarra donde tradición, innovación y territorio se sirven en cada vaso.
Iglesia de San Juan Bautista
Uno de los templos románicos más monumentales y enigmáticos de Tierra Estella, ligado a una orden templaria.
Pozo de Arbeiza
Una laguna de origen kárstico ligado a la leyenda de un palacio desaparecido bajo la tierra.
Puente de Muniáin-Aberin
Una de las joyas de la ingeniería civil románica que conecta siglos de historia sobre el cauce del río Ega.
Torre Atalaya
Una torre románica de vigilancia que hoy ofrece una de las mejores panorámicas del valle y del cielo nocturno de Tierra Estella.
Monasterio de San Pedro de Gazaga
Un monasterio medieval en donde la arquitectura gótica y la memoria funeraria emergen entre los campos de Dicastillo.
Despoblado de Baigorri
Ruinas medievales suspendidas entre el poder, la historia y paisaje estellés.
Palacio Cabo de Armería de Jaime Vélaz de Medrano
Un palacio fortificado de la nobleza navarra, símbolo de resistencia en los conflictos que marcaron el final del Reino de Navarra.
Iglesia de Santa María
Un templo neoclásico adaptado al paso del tiempo que protege en su interior valiosas piezas históricas.
Humilladero
Un templete de recogimiento renacentista que recuerda el antiguo rito de entrada y salida de la villa.
Construcciones de Piedra Seca y Guardaviñas
Arquitectura rural milenaria que modela el paisaje agrícola de Oteiza.
Parroquia de San Miguel
Un templo rural donde siglos de historia, arte y devoción se superponen en el corazón de Oteiza.
Villamayor de Monjardín
Un pueblo cargado de historia, Camino y vino a la sombra del castillo de Monjardín.
Urbiola
Un pueblo con historia milenaria y uno de los hallazgos arqueológicos más singulares de Tierra Estella.
Oteiza
Un pueblo de altura donde leyendas y tradiciones siguen vivas.
Muniáin de La Solana
Un pueblo de esencia rural entre Montejurra y el valle de La Solana.
Luquin
Un pueblo vinculado a antiguos recorridos del Camino de Santiago.
Igúzquiza / Iguzkitza
Una villa histórica entre Montejurra y Monjardín, bien conectada y llena de memoria.
Dicastillo
Una villa medieval de gran tradición gastronómica.
Barbarin
Un pueblo privilegiado entre Montejurra y Monjardín, donde la poesía forma parte de su historia.
Arróniz
La Capital del Aceite de Navarra.
Allo
Una villa abierta y luminosa a los pies de Montejurra.