Iglesia de San Pedro

Iglesia de San Pedro

Un pequeño templo románico rural que guarda algunas de las escenas más bellas de la infancia de Cristo en Tierra Estella.
Cuándo visitar: La iglesia puede visitarse durante todo el año. Su visita es ideal para quienes recorren la zona de Tierra Estella con calma, combinando patrimonio, senderismo, enoturismo y pequeñas localidades con encanto rural. La iglesia de San Pedro conserva parte de la edificación original del último tercio del siglo XII, un templo románico de pequeñas dimensiones. Este templo fue convertido en capilla durante el siglo XVI, cuando se construyó la iglesia de mayor tamaño, con una bonita y sencilla portada renacentista. La nueva iglesia fue adosada al muro de la antigua románica, lo cual explica que en la actualidad la portada románica se encuentre integrada en el interior del conjunto. Del primitivo templo románico se conserva la torre prismática de sillarejo, la pila y capilla bautismal y la portada románica, actualmente puerta de acceso al coro. El ábside semicircular, característico del románico y la sencillez estructural del edificio reflejan una arquitectura pensada para la comunidad local. La portada románica consta de tres arquivoltas lisas en platabanda que descansan en una sencilla moldura. A las columnas les faltan las basas, que posiblemente deben estar bajo el suelo de madera. Los capiteles de la portada románica, son atribuidos al mismo maestro que trabajó en Santa María de Eguiarte y en la ermita de Santa Catalina de Azcona. Estos muestran una calidad artística notable y una clara relación con la gran portada románica de San Miguel de Estella. En estos capiteles, se narran las escenas de la infancia de Cristo, cumpliendo no solo una función decorativa, sino también didáctica y espiritual. En el capitel izquierdo se representan dos escenas. En uno de sus lados aparece la Visitación de la Virgen a su prima Santa Isabel: ambas, situadas junto a un árbol de ramas entrelazadas, se abrazan y se besan. En otra de sus caras se muestra la Natividad de Jesús, con la Virgen recostada y asistida por una doncella. En la parte superior derecha se distingue la cuna con el Niño, acompañada por un ángel, la mula y el buey. El capitel derecho está dedicado a la Anunciación. En este, el arcángel Gabriel, con una rodilla en tierra, alza la mano en gesto de anunciar a la Virgen, hoy desaparecida, su embarazo. A la derecha se conserva la figura de San José, representado dormido, con la cabeza apoyada en la mano, mientras un bastón en la otra le ayuda a sostenerse. Hoy, la iglesia de San Pedro de Lezáun se conserva como un testimonio del románico rural navarro: modesto en escala, pero extraordinario en significado artístico, histórico y simbólico.