Gollano

Gollano

Un concejo entre sierras y farallones que sorprende por su patrimonio histórico.
Gollano es un concejo del municipio de Améscoa Baja, situado a 600 metros de altitud, entre la sierra de Lóquiz y el farallón rocoso de Urbasa. El núcleo se distribuye en la ladera de una colina y está dominado por la Iglesia de San Bartolomé, antigua colegiata que sorprende por sus dimensiones y conserva en el coro una destacada sillería gótica de madera. En la entrada del pueblo se conservan los restos del torreón del antiguo palacio de Gollano, construcción defensiva del siglo XV actualmente en estado de ruina consolidada, donde aún se identifican arranques de arcos apuntados y vestigios de estructuras circulares. En el centro del caserío, que mantiene la tipología tradicional de las Améscoas con casas de piedra y madera y el lavadero cubierto, configurando una imagen cuidada de su carácter histórico. El entorno natural constituye uno de sus principales valores. Desde el pueblo se obtienen vistas directas al farallón calizo de la Sierra de Urbasa y al conocido Balcón de Pilatos. Su proximidad al nacedero del río Urederra y al Parque Natural de Urbasa-Andía lo sitúan en un enclave estratégico para el senderismo y la observación del paisaje. En su término concejil se localizan montes como Basarte, Zenagua, Etxasia, Itxina y Aldaja, integrados en la red hidrográfica tributaria del Urederra. La actividad económica combina la ganadería con explotaciones de vacuno y granjas avícolas que aprovechan la cercanía a los principales recursos naturales del valle. Las fiestas patronales se celebran en agosto en honor a San Bartolomé. El 17 de enero tiene lugar la celebración de San Antón con una cena vecinal y se mantiene la tradición de cuestación infantil adaptada al periodo estival.