Iglesia de Nuestra Señora de Rocamador

Iglesia de Nuestra Señora de Rocamador

Santuario románico y barroco que protege al peregrino a las puertas de Estella-Lizarra.
Cuándo visitar: La iglesia puede visitarse en cualquier época del año. Su ubicación junto al antiguo trazado del Camino de Santiago la convierte en una parada ideal durante un paseo por la ciudad, permitiendo descubrir uno de los templos más vinculados a la historia jacobea de la localidad. La iglesia de Nuestra Señora de Rocamador fue construida a finales del siglo XII a extramuros de la Estella-Lizarra medieval, en una zona de arrabal poco poblada. Su ubicación no es casual: se alza junto al Camino de Santiago, una vez franqueadas las murallas del burgo de San Martín, marcando simbólicamente la salida de la ciudad hacia Iratxe. La importancia de esta advocación quedó reflejada en la donación realizada por el rey Sancho VII, el Fuerte, en el año 1201. El monarca destinó rentas de Estella-Lizarra y Villatuerta para que ardiera permanentemente un cirio ante la Virgen, en memoria suya y de sus padres. De la iglesia original románica apenas se conservan hoy algunos elementos que merece la pena contemplar con calma, como el ábside semicircular de cuidada sillería y el tramo recto que lo precede. El templo fue profundamente reformado y ampliado en 1691, adquiriendo el aspecto barroco que presenta en la actualidad. Destacan sus columnas exteriores con capiteles vegetales y, especialmente, su extraordinaria serie de canecillos, decorados con motivos geométricos, vegetales y figurativos, obra de talleres vinculados a Iratxe y al núcleo escultórico de Estella-Lizarra hacia el año 1200. En el interior se conserva la joya del templo: la imagen románica de Nuestra Señora de Rocamador. Esta imagen, de gran serenidad y elegancia formal, está directamente relacionada con la Virgen de Iratxe y sirvió de modelo para otras tallas marianas navarras. La iglesia y su imagen están rodeadas de leyendas medievales, entre estas la del célebre Milagro del Ahorcado, muy difundido en el ámbito jacobeo, que reforzó la fama del santuario como lugar de justicia divina y protección del inocente. Aunque un incendio destruyó gran parte del complejo en 1956, las obras de reconstrucción devolvieron al templo su esplendor, permitiendo que continúe siendo un referente religioso y cultural en Estella-Lizarra. Desde el 2015 en este espacio funciona además el Albergue de Peregrinos Rocamador. Lugares cercanos Puerta de Castilla Palacio de los Reyes de Navarra Iglesia San Pedro de la Rúa Monasterio de Santa Clara Monasterio de Santo Domingo de Guzmán Basílica de Nuestra Sra del Puy