Lapoblación

Lapoblación

La última villa de Navarra, entre montañas, frontera e historia.
Lapoblación es el último pueblo de Navarra por el oeste, un enclave singular en la Merindad de Estella, a los pies de la sierra de Codés y muy próximo al macizo de Ioar. El municipio está formado por dos concejos: Lapoblación y Meano; y se asienta en un paso natural histórico entre Navarra y Álava, lo que ha marcado su carácter fronterizo, estratégico y muy relacionado al territorio. Con categoría histórica de villa, Lapoblación conserva un valioso patrimonio que habla de siglos de tránsito, defensa y acogida. Destacan la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de origen protogótico y con uno de los retablos renacentistas más sobresalientes de Navarra, y el antiguo Hospital de Santa María, vinculado al Camino de Santiago. A esto se suman restos de fortificaciones, calzadas históricas, neveras y lavaderos que completan un conjunto patrimonial íntimamente ligado a la vida cotidiana y al paso de peregrinos. El entorno natural es otro de sus grandes valores. Situado a más de 960 metros de altitud, es uno de los pueblos más altos de Navarra y ofrece panorámicas privilegiadas sobre el valle del Alto Ega, la comarca de Viana y la Rioja Alavesa. La Peña de Lapoblación conocida como El León Dormido domina el paisaje y conserva restos arqueológicos de lo que fue una antigua fortificación medieval, testimonio de la importancia estratégica de este enclave fronterizo. Junto a las estribaciones de la sierra de Codés, el entorno resulta ideal para el senderismo, la escalada y el contacto directo con una naturaleza montañosa y bien conservada. La vida en Lapoblación se articula también en torno a sus fiestas y tradiciones populares, compartidas entre ambos concejos. Destacan las fiestas de San Roque el 16 de agosto, en Lapoblación, y las de San Antonio, el 13 de junio, en Meano, además de la tradicional romería de San Isidro Labrador en primavera.