Monumento Natural Nº 5 El Centinela

Monumento Natural Nº 5 El Centinela

Un quejigo centenario convertido en símbolo histórico, desde donde se vigilaban los accesos al valle.
Cuándo visitar: Puede visitarse durante todo el año. Su ubicación en la ladera permite disfrutar de vistas sobre el entorno en cualquier estación. El Centinela (Quercus faginea) protegido como Monumento Natural n.º 5 de Navarra, es un ejemplar arbóreo situado a una altitud de 609 metros. Presenta una altura aproximada de 16,8 metros y un diámetro en la base de alrededor de 1,6 metros, mientras que su copa se extiende unos 14 metros de largo por 13 de ancho. Estas dimensiones, unidas a su porte aislado y su valor paisajístico, lo convierten en uno de los árboles singulares más representativos de la zona. Se localiza en el paraje de Iturberri, en una ladera sobre Zudaire, dominando visualmente los accesos al pueblo. Este emplazamiento estratégico explica su nombre, dado por su uso histórico como punto de vigilancia, tanto en épocas de conflictos como durante situaciones de control sanitario. El árbol presenta un tronco robusto que en el pasado albergaba una cavidad en la que, según la tradición oral, podía resguardarse una persona. Este hueco fue posteriormente sellado, y actualmente el propio crecimiento del árbol está integrando a esa intervención. Su estructura muestra una copa algo desequilibrada debido a la pérdida de algunas ramas principales, mientras que sus raíces, especialmente visibles en la base del talud, garantizan su estabilidad en el terreno. Más allá de sus dimensiones, es precisamente esta combinación de valores naturales e históricos la que motivó su declaración como Monumento Natural en 1991. El Centinela no solo es un árbol singular, sino también un testigo vivo de la historia local y del vínculo entre paisaje y comunidad.